jueves, febrero 17, 2011

Decir adiós a tiempo es casi más importante que decir o no adiós; finalmente, todo encuentro es potencialmente una despedida. El arte de sincronizar las despedidas debería cultivarse como la más elevada forma de cortesía entre los seres humanos.

3 comentarios:

Sandra dijo...

Beautifully put, Manuel, but I would disagree in one particular: Every encounter IS a farewell. The potential is always-already...

port dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
port dijo...

Thank you, Sandy! I would totally agree with you if not for my mystical-utopic longing for an encounter that will never end